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Un diagnóstico precoz y un tratamiento adecuado, con hábitos de vida saludables, pueden evitar que el pie reumático impida caminar al paciente

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El Colexio de Podólogos de Galicia ha organizado hoy un curso en Santiago que impartió la jefa del servicio de Reumatología del Complexo Hospitalario Universitario de Pontevedra, Susana Romero  “En las enfermedades reumáticas inflamatorias el factor ambiental más demostrado es el tabaquismo”  El Colexio de Podólogos de Galicia ha celebrado hoy sábado un curso de “Podología Reumática” en su sede de Santiago de Compostela, al que han asistido 50 colegiados y colegiadas de toda Galicia. La formación ha sido impartida por la jefa del Servicio de Reumatología del Complexo Hospitalario Universitario de Pontevedra (CHUP), Susana Romero Yuste. La doctora explicó que el pie reumático es en el que se asienta el daño derivado de enfermedades reumáticas, que con frecuencia afectan y degradan las articulaciones. “Los pies están formados por un gran número de articulaciones y, por tanto, pueden ser el blanco perfecto para estas patologías” –indicó–. Susana Romero señaló que es fundamental un diagnóstico precoz y un tratamiento adecuado para mantener la enfermedad en remisión, además de que el paciente tenga hábitos de vida saludables. Si no se diagnostica y trata adecuadamente de forma temprana, la especialista explicó que el pie reumático provoca una gran discapacidad, ya que causa dolor y daño estructural que impiden caminar al paciente. “Si se detecta la enfermedad en etapas tempranas, la inflamación es reversible y se puede prevenir el daño estructural definitivo, es decir se prevendría la destrucción articular que producen estas enfermedades y el paciente mantendría una capacidad funcional normal” –aseguró. La ponente indicó que prácticamente cualquiera de las cerca de 300 enfermedades reumáticas descritas pueden afectar a los pies, “por lo que un buen interrogatorio y exploración al paciente es esencial para definir la dimensión de la enfermedad”. Concretó también que las enfermedades que con frecuencia afectan a los pies pueden ser artrósicas, producidas por el desgaste de la articulación por la edad, sobreuso, y secundarias a deformidades o traumatismos. Aunque destacó que de especial gravedad son las enfermedades inflamatorias que producen con rapidez la destrucción articular si no se abordan adecuadamente, entre ellas enfermedades autoinmunes –la artritis reumatoide, psoriásica, o las artritis por microcristales como la gota–. “La población identifica la gota como artritis aguda en el primer dedo del pie con enrojecimiento y sensibilidad extrema, incluso al contacto con la sábana o calcetín, y un dolor descrito en los libros antiguos como tan intenso que hacía pensar al paciente en el suicidio” –recordó y puntualizó que se puede cursar de forma crónica o incluso en varias articulaciones. En cuanto al origen de estas patologías, la doctora explicó que en general la causa es multifactorial, existe una predisposición genética sobre la que influyen factores hormonales y también ambientales. En las inflamatorias, destacó que el factor ambiental más demostrado es el tabaquismo, aunque también la periodontitis o alteraciones en la microbiota intestinal han demostrado un papel en el desarrollo de muchas patologías. Sobre la edad a la que se manifiestan, Romero Yuste apuntó que las patologías artrósicas aparecen a edades más tardías, salvo cuando son secundarias a sobreuso, deformidades o traumatismos, casos en los que pueden aparecer en pacientes más jóvenes. En cuanto a las inflamatorias y autoinmunes, la experta indicó que pueden presentarse a cualquier edad, incluso en niños, y cuanto más joven es el paciente más grave es la enfermedad. Las enfermedades inflamatorias y autoinmunes son muy graves si no se tratan adecuadamente, ya que además del potencial para dañar diversos órganos y tejidos, la doctora explicó que suponen un factor de riesgo cardiovascular independiente de los tradicionales, porque las citoquinas implicadas en la inflamación articular pueden también inflamar las paredes vasculares y propiciar el desarrollo de infartos de miocardio, accidente cerebro vasculares, trombosis, flebitis etc. “Con un diagnóstico precoz y controlada la inflamación de forma mantenida, estos riesgos desaparecen y el paciente puede hacer vida normal. Es muy importante el conocimiento de estas enfermedades y reconocer los signos incipientes para poder instaurar un tratamiento eficaz lo antes posible y detener el curso de otro modo inexorable. Ha cambiado mucho el pronóstico de los pacientes reumáticos con la instauración en la última década de estrategias terapéuticas adecuadas en etapas tempranas cuando aún el daño es reversible” –destacó la doctora–. [gallery ids="7284,7285,7286"]