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Los podólogos gallegos siguen pautas de actuación preventivas para garantizar la seguridad de pacientes y mantener protegido a todo el personal de sus clínicas

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Juan Dios, presidente del Colexio de Podólogos de Galicia: “Estamos preparados para atender a los pacientes con las máximas garantías de seguridad para evitar posibles contagios, con EPIs, cita previa y anamnesis telefónica antes de la consulta presencial”  Estas pautas están recogidas en el “Procedimiento y recomendaciones de actuación en la reapertura de la actividad asistencial en las consultas de podología”, elaborado por el Consejo General de Colegios Oficiales de Podólogos de España El Colexio de Podólogos de Galicia ha enviado a sus más de 450 colegiados y colegiadas el “Procedimiento y recomendaciones de actuación en la reapertura de la actividad asistencial en las consultas de podología”, elaborado por el Consejo General de Colegios Oficiales de Podólogos de España en base a las informaciones proporcionadas por distintas fuentes del Gobierno de España y el Ministerio de Sanidad. La situación sanitaria como consecuencia de la pandemia del Covid-19 hace que las profesiones sanitarias en general, y la podología en particular, tengan que utilizar una serie de medidas excepcionales con el objeto de evitar contagios innecesarios. Desde la proclamación del estado de alarma el 14 de marzo, las más de 700 clínicas de podología que hay en Galicia han limitado su actividad clínica exclusivamente al tratamiento de las urgencias, consideración que se recomienda seguir aplicando hasta que el estado de alarma finalice y se pueda reanudar la actividad con cita previa y atendiendo a la prioridad asistencial. Estas recomendaciones tienen como finalidad principal establecer pautas de actuación preventivas para garantizar siempre la seguridad de pacientes y mantener protegido a todo el personal de la consulta. “Las clínicas de podología están preparadas para atender a los pacientes con las máximas garantías de seguridad para evitar posibles contagios, con los equipos EPIs establecidos para asegurar la protección, y con cita previa y anamnesis telefónica antes de la consulta presencial” –explica el presidente del Colexio de Podólogos de Galicia, Juan Dios–. Además de unas consideraciones generales de la transmisión del virus, como son el periodo de incubación, la tasa de letalidad y riesgo de infección, el documento incluye unas indicaciones para la preparación de la consulta con medidas preventivas, higiénicas y de limpieza, tanto del personal como del espacio de trabajo.  Antes de comenzar a recibir pacientes, los podólogos deben asegurarse de tener una correcta limpieza y desinfección de la consulta, en superficies y espacios de trabajo, mesas, sillones, taburetes, etc., con los productos que habitualmente utilizan, ya que todos tienen capacidad germicida, bactericida y virucida. Es igualmente importante la información actualizada sobre el control y preparación de material EPIs, además de indicaciones para su colocación y retirada. Se recomienda que los podólogos dispongan, para poder prestar asistencia, de un material EPI mínimo imprescindible, compuesto de gorros quirúrgicos, mascarillas, guantes, protección ocular y facial, ropa protectora y gel hidroalcohólico.  Otra consideración a tener en cuenta por el podólogo en la apertura de su clínica, son las medidas de distanciamiento, con una separación mínima en espacios compartidos de dos metros entre personas.  Una vez que está todo el material preparado y el personal en su puesto de trabajo, la clínica está en disposición de realizar la recepción del paciente, que acudirá a la consulta con cita previa. Se recomienda no atender en este momento a un paciente sin cita, ya que no se tiene conocimiento de su situación, y puede estar infectado o tener síntomas. En el instante de darle cita al paciente tras recibir su llamada telefónica, se le deberá realizar una anamnesis puntual, para saber si ha tenido fiebre, tos, dolor de garganta, escozor, picor o sensación de falta de aire en los últimos quince días. Una vez superado este cribaje, se cierra la cita y se le indica al paciente que debe venir solo a la clínica, con mascarilla y guantes, que sea puntual y que procure el pago con tarjeta.